Una web puede verse impecable y aun así no ayudar al negocio. El diseño tiene que ordenar la información y hacer evidente qué debería hacer una persona después.

La claridad va antes que la estética

Antes de decidir colores o composiciones conviene saber qué vendemos, a quién y cuál es la acción principal de la página.

Diseñar el recorrido

Cada sección debe responder una pregunta: qué es, para quién, por qué confiar, qué incluye y cuál es el siguiente paso.